Gastronomía

Perú, elegido como el mejor destino culinario de América Latina

En la más reciente edición sudamericana de los World Culinary Awards 2025, Perú fue distinguido como el “Mejor destino culinario de América Latina”, mientras que Lima, su capital, recibió el galardón a la “Mejor ciudad culinaria de América Latina”.

Estos dos reconocimientos consolidan al país como un referente mundial de sabor, creatividad y tradición, y confirman una certeza que los viajeros ya saben: en Perú, cada plato cuenta una historia de tradición y modernidad.

Perú, país de matices culinarias

La gastronomía peruana es mucho más que una delicia para el paladar: es una expresión viva de su historia y diversidad. Desde tiempos ancestrales, las civilizaciones que habitaron los Andes y la costa del Pacífico desarrollaron técnicas culinarias únicas y aprovecharon una biodiversidad sin igual, con ingredientes que hoy maravillan al mundo como la papa, el maíz, la quinua o el ají.

Viajar por Perú es embarcarse en una aventura culinaria sin fronteras, donde en los Andes se puede disfrutar de una sabrosa Pachamanca bajo tierra, símbolo de comunidad y respeto; en la Amazonía se puede degustar de platos elaborados con frutos exóticos (como el camu camu) y peces de río (como el paiche); y en la Costa uno puede dejarse conquistar por un Cebiche recién preparado frente al mar. Así, cada región tiene su identidad, su sazón y su historia que contar.

Lima, el corazón gastronómico de América

Perú es uno de los centros gastronómicos de Latinoamérica y Lima, la capital, se ha convertido en una meca gastronómica para viajeros y chefs de todo el mundo. En sus calles conviven los mercados tradicionales llenos de color y sabor —como el del distrito de San Isidro— con restaurantes de alta cocina que encabezan los rankings internacionales, incluidos varios en la prestigiosa lista de The World’s 50 Best Restaurants, como Maido.

Más allá de los reconocimientos, Lima cautiva por su autenticidad. Es una ciudad donde un simple plato de lomo saltado o un anticucho (plato a base de trozos de corazón de res ensartados y asados a la parrilla) puede emocionar tanto como una cena de autor. Su secreto radica en esa conexión entre lo popular y lo sofisticado, entre la herencia y la innovación.