Asado, más que una tradición
Si hablamos de gastronomía argentina, lo primero que se nos viene a la cabeza es el asado, uno de los platos más típicos del país.
El asado no es solo una comida, en su entorno hay rituales que trascienden las fronteras gastronómicas: es motivo de reuniones entre amigos o con familiares, es la excusa perfecta para un encuentro de cualquier índole. A través de él se viven emociones, abrazos, risas, charlas y festejos sin fin.
¿Cómo hacer un buen asado?
Para su preparación hay que comenzar con el fuego, el cual se obtiene mediante el encendido de carbones y maderas que poco a poco van dorando las carnes. La cocción puede durar entre dos y tres horas, aunque todo el proceso es de pleno disfrute, desde que inicia hasta que termina.

La tira de asado es el corte más popular, le siguen el vacío, matambrito de cerdo, entraña, chorizos, chinchulín y mollejas. Cada parte tiene su propio sabor, aunque ninguna escapa del de la delicia que produce sentirla en el paladar. A punto o bien cocido, cada cual elegirá.
Un dato que hay que tener en cuenta son los acompañantes del plato principal. El manjar no está completo sin una ensalada mixta, unas papas a la parrilla, verduras, una buena cantidad de sal fina y el emblemático chimichurri.

El asado es una buena excusa para encontrarse con los seres queridos. Es un ritual, una reunión, de la cual ninguno está exento. En el caso que algún integrante no consuma carne, se le ofrecerá una comida alternativa para que también pueda disfrutar. Luego de que están todos en la mesa, antes de comer, llega el momento más importante, el aplauso, el halago a quienes cocinaron.

