Gastronomía

Obrador Florida presenta su carta de invierno: helados que hablan el idioma del frío

El invierno tiene otro ritmo. Es la estación de los frutos que maduran lentamente, de las cocciones largas, las frutas confitadas, las infusiones calientes y los frutos secos recién tostados. Bajo esa premisa, Obrador Florida presenta su nueva carta de temporada: una propuesta de helados pensada para contar el paisaje, los aromas y la temperatura del frío.

Desde su apertura, el proyecto creado por Mercedes “Mecha” Román trabaja el helado como un producto gastronómico de alta calidad, con una mirada puesta en la estacionalidad, el territorio y las posibilidades expresivas de cada ingrediente. En Obrador Florida, cada carta funciona como una forma de investigación: una lectura del momento del año a través de frutos, flores, hojas, semillas, raíces, fermentos y procesos artesanales.

Esta carta de invierno se inspira en aromas profundos, acidez vibrante, amargos delicados, notas cálidas y sabores que se despliegan con tiempo. A los sabores permanentes de la casa —vainilla, chocolate Obrador Florida, dulce de leche orgánico, limón Obrador Florida y sambayón— se suman nuevas opciones de temporada que profundizan esa búsqueda.

Entre las novedades aparece Avellanas tostadas, una crema helada elaborada con avellanas de Río Negro, tostadas y procesadas en el propio local; Queso crema El Abascay y quinotos confitados, una crema de queso untuosa con el contrapunto cítrico y dulce de los quinotos de invierno; y Crema de jengibre, preparada con jengibre de Misiones, fragante, cálida y apenas picante.

La temporada también incorpora Earl Grey granizado, un helado de té Earl Grey con lajas de chocolate 70%; Pomelo rosado, un sorbete vegano suave y levemente dulce; y Pomelo blanco, otro sorbete vegano, intenso, fragante y apenas amargo, que ocupa un lugar especial dentro de esta nueva carta.

Este último sabor existe en Obrador Florida casi por obstinación. Al buscarlo, Mercedes Román se encontró con una respuesta repetida entre proveedores: casi nadie lo ofrecía porque casi nadie lo pedía. Sin embargo, la fruta crece muy bien en muchos espacios, y esa aparente escasez empezó a transformarse cuando distintas personas se acercaron para ofrecer pomelos propios, compartir contactos de productores o conectar al equipo con quienes todavía los cultivaban.

Así nació un “helado de construcción colectiva”, hecho a partir de una red de gente curiosa y generosa. Para Mecha, el pomelo blanco tiene una elegancia extraordinaria: es más delicado, más aromático y tiene un amargor impecable. Por eso, sumarlo a la carta fue también una invitación a redescubrir una fruta que parece haber perdido lugar en el mercado, pero no en el paisaje ni en la memoria de quienes todavía la tienen cerca.

La nueva carta de invierno ya está disponible en Obrador Florida, en Soler 5063, Palermo.

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