Provincias vs. Nación: crece el reclamo por la desregulación del turismo
Las modificaciones a la Ley Nacional de Turismo, impulsadas por el gobierno de Javier Milei y defendidas por el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, profundizaron las tensiones con las provincias. Funcionarios de La Rioja, La Pampa, Santa Cruz y Buenos Aires cuestionaron la eliminación del turismo social, la reducción de fondos para infraestructura y la desregulación de actividades clave, advirtiendo que la medida acentúa las desigualdades y deja a los destinos emergentes en una situación de vulnerabilidad.
El secretario de Turismo de La Rioja, José Rosa, fue tajante: “Demuestran una vez más que al Gobierno nacional no le importa el desarrollo de los destinos emergentes”. Cuestionó el desfinanciamiento del turismo social y la falta de inversión en infraestructura turística, afirmando que “el Estado debe ser un promotor del sector y generar condiciones equitativas para el crecimiento del turismo en todo el país”.
Desde La Pampa, Saúl Echeveste, advirtió que la desregulación implica una transferencia de responsabilidades sin recursos, debilitando a las provincias y favoreciendo a los grandes polos turísticos. “Los destinos consolidados serán más fuertes y los emergentes, más débiles”, alertó, insistiendo en que el turismo no puede quedar librado a las reglas del mercado sin un Estado que garantice su desarrollo equitativo.
En Santa Cruz, donde se originó el conflicto con Parques Nacionales, el secretario de Turismo, Rubén Martínez, confirmó que la provincia mantendrá la obligatoriedad de contratar guías turísticos, a pesar de la desregulación impuesta a nivel nacional. “Buscamos alternativas para que no se afecten los puestos de trabajo”, sostuvo.
Otro punto de fricción se generó cuando Echeveste interpeló a los representantes de Aerolíneas Argentinas en la reunión del Consejo Federal de Turismo (CFT), preguntando por qué sigue en pie la idea de privatizar la compañía cuando los datos presentados muestran cuentas saneadas y un buen desempeño. La respuesta del directivo fue clara: “La decisión es del Gobierno nacional y no estamos en condiciones de brindar mayores detalles”.
Desde Buenos Aires, la subsecretaria de Turismo, Soledad Martínez, pidió definiciones sobre el futuro de las Unidades Turísticas de Chapadmalal, alertando sobre rumores de cambios en su administración. Scioli confirmó que la intención del Gobierno es transferirlas a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), y que mientras se define su destino final, se mantendrá personal para tareas de mantenimiento y seguridad.
El enfrentamiento entre Nación y provincias deja en evidencia dos modelos en disputa: mientras el Gobierno apuesta por la desregulación y la retracción del Estado en la actividad turística, las provincias reclaman una política federal que garantice inversión, competitividad y equidad para todos los destinos.

