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Las claves de la desregulación total del transporte de media y larga distancia

El Gobierno promulgó un nuevo decreto que dejó de considerar al transporte de media y larga distancia un servicio público, cual destruyó virtualmente los requisitos para todos quienes quisieran transportar pasajeros. Desde el lunes, cualquier persona o empresa podrá formar parte de transportistas si solo tiene una combi y un carnet de conducir. Esta parte de la agenda de Federico Struzenegger, junto con Javier Milei, con opciones de reducir al mínimo la actividad estatal en sectores muy diferentes el uno del otro. Con base en el hecho, eso el Ministerio de Desregulación bajo el mando de Struzenegger y la Secretaría de Transporte con Franco Mogetta en la cabeza presentó el decreto, prometiendo optimizar las condiciones para las empresas de transporte..

El mencionado Boletín indica que las nuevas disposiciones permitirán el “libre establecimiento de recorridos, horarios, precios y duración de los servicios por parte de los transportistas”. La inclusión de estas expresiones en la legislación responde a la intención de incrementar la cantidad de servicios y la competencia. Asimismo, “se seguirán exigiendo…las condiciones en materia de seguridad …, las cuales ya están establecidas” pero no se detalla cómo estas restricciones pasarán a fiscalizarse con la mayor libertad de operación planeada. Registro Nacional del Transporte:

Reacciones de los actores empresariales: advertencias en contra de una apertura brusca

La Asociación Argentina de Empresas de Transporte de Pasajeros ha criticado varios aspectos de estos cambios. Su comunicado, como se cita arriba, admite comprender que la normativa busca “aumentar la flexibilidad en el acceso al mercado para los operadores y en la capacidad de ajustar la oferta de servicios”. Sin embargo, la entidad también teme que “cualquier apertura en el mercado debe ser gradual para evitar saturaciones que podrían poner en riesgo la viabilidad de los transportistas actuales”. Otras entidades empresariales han expresado preocupaciones similares, argumentando que una liberalización total dará lugar a una sobre oferta en rutas más rentables, descuidando destinos menos turísticos y provocando un daño a las comunidades que dependen del transporte para su conectividad y desarrollo. Apertura a empresas internacionales y nuevas oportunidades

Por otro lado, el decreto facilita que empresas internacionales entren al mercado nacional, ya que permite que “personas humanas extranjeras o jurídicas de capital total o parcialmente extranjero” oficien “servicios de transporte automotor de pasajeros” considerando las mismas condiciones que las en comanditas vigentes hasta ahora. Esto puede resultar en más inversión extranjera y competencia nacional, lo que debería aumentar la calidad y la variedad de proveedores para clientes potenciales. Además, la nueva normativa permite brindar sus servicios de transporte de pasajero en aeropuertos y puertos provinciales. Algunos analistas sugieren que esta facultad abriría la competencia de mercado entre aerolíneas ya existentes, aunque es menos probable que surjan jugadores nuevos enfocados en nichos como la atención a pasajeros varados por paros laborales.

El decreto excluye a:

Los servicios públicos de transporte por automotor de pasajeros que se desarrollen exclusivamente en el AMBA

Los servicios públicos de transporte por automotor de pasajeros de carácter urbano y suburbano de Jurisdicción Nacional que operan en las diversas Unidades Administrativas 

Los servicios públicos de transporte por automotor de pasajeros por carretera de carácter internacional.

El discurso del cambio es el mismo de siempre: una desregulación permitirá -según el Gobierno- una mayor oferta de servicios y competencias de precios.