Marsia Taha: «La conexión emocional con el producto nos acerca a nuestras raíces e identidad como cocineros.»
Marsia Taha, la destacada chef boliviana, se ha convertido en una figura prominente en la escena gastronómica de Latinoamérica. Este año, se une al jurado de la sexta edición del Prix Baron B – Édition Cuisine, un concurso que busca reconocer los mejores proyectos gastronómicos del país. Taha comparte detalles sobre su trabajo con comunidades indígenas y la integración de su labor investigativa en Gustu, el restaurante del que es jefa de cocina.

Nacida en Bulgaria y adoptada por Bolivia, Taha fue nombrada Mejor Chef de Latinoamérica en 2021. Actualmente lidera Gustu, un restaurante en La Paz que se encuentra en el puesto 23 de la lista Latin America’s 50 Best Restaurants. Este año, se une al jurado del Prix Baron B – Édition Cuisine, un concurso que celebra proyectos gastronómicos innovadores y sostenibles. Marsia se une a figuras destacadas como Mauro Colagreco, Pablo Rivero y Pedro Bargero en esta misión.
«Es un honor y me emocioné mucho al ver que estaría al lado de personalidades que siempre he admirado», comenta Marsia. «El concurso valora el respeto por los ingredientes, las técnicas relacionadas con la tierra, la biodiversidad y la sostenibilidad. En Gustu, llevamos diez años dedicándonos a una cocina investigativa basada en la identidad boliviana y lidera el proyecto Sabores Silvestres, en colaboración con la Wildlife Conservation Society, que se centra en la Amazonía boliviana. Este proyecto permite a Gustu utilizar insumos de comunidades indígenas, integrando estos productos únicos en su menú.

«Cuando llegué a Gustu, el restaurante ya trabajaba con productos bolivianos, pero pronto entendimos que debíamos investigar in situ para obtenerlos», explica Taha. «Es esencial tener una conexión emocional con el producto. Esto nos acerca a nuestras raíces y a nuestra identidad como cocineros.»
Su formación en Dinamarca, donde la cocina nórdica la inspiró a valorar y aprovechar los recursos locales, le ha permitido aplicar estos principios en Bolivia. «Tenemos una diversidad inmensa y podemos hacer cosas increíbles con lo que tenemos», afirma. Marsia ha trabajado con al menos 15 etnias indígenas, especialmente en la Amazonía. «Cada año, incorporamos nuevas frutas y productos al restaurante, ayudando a conservar la región», señala. Este enfoque no solo enriquece la propuesta culinaria de Gustu, sino que también apoya la sostenibilidad de las comunidades productoras.
Con su dedicación y pasión por la cocina sostenible y la investigación, Marsia Taha no solo ha elevado la gastronomía boliviana a niveles internacionales, sino que también se ha convertido en una embajadora de la identidad cultural y la biodiversidad de su país.

