Un freno al turismo: los principales destinos imponen trabas ante los reclamos de residentes
Mientras el turismo sigue dando muestras de recuperación tras la fuerte caída que significó la pandemia, varios destinos turísticos, especialmente en Europa, apuntan cada vez más a imponer medidas para frenar el turismo.
Ante el aumento de los reclamos por parte de residentes, quienes han manifestado los inconvenientes de la masiva llegada de visitantes a sus ciudades, los gobiernos locales han impulsado impuestos e incluso restricciones a la actividad turística.
Ciudades como Venecia, en Italia, comenzaron a cobrar un entrada a quienes la visitan pero no pernoctan. Por su parte, Ámsterdam, en Países Bajos, impulsó varias medidas como una tasa de 17 euros por persona por noche, límites a la construcción de hoteles y desalienta el turismo de sexo y drogas, uno de los atractivos de la ciudad.
Otros destinos, como Grecia, han limitado el acceso a la Acrópolis de Atenas a 20.000 visitas diarias. Algo similar ocurrió con Islandia, un pequeño país que se ha vuelto popular y decidió limitar el desembarco de visitantes en sus puertos a 5.000 por día.
Las medidas también apuntan a los influencers y famosos, quienes se han convertido en un motor para impulsar a que más personas visiten lugares. Iseltwald, una comuna en Suiza, tuvo que cerrar al público un embarcadero en el que se filmó una serie surcoreana, debido a la gran cantidad de turistas que buscan visitar la locación.
En Asia, Kioto ha cerrado accesos a visitantes en el reconocido “barrio de las geishas”, ante el fuerte acoso que viven las mujeres. Por otro lado, Nepal anunció que subirá la tasa para escalar el Everest hasta 13.750 euros.
Sin embargo, aunque existen algunos movimientos locales para frenar la explotación de recursos y la gentrificación de las ciudades, en América Latina la tendencia apunta a impulsar la actividad turística.
Casos como el aumento de entradas diarias al Machu Picchu, en Perú; o el crecimiento de sectores como el turismo de lujo, en Chile, son algunos de los que se dan en la región para favorecer a la actividad, en medio de tensiones con los locales.
Algunas restricciones y medidas en la región se dieron en parques nacionales y áreas protegidas, como en las Islas Galápagos, donde se subió la tasa de entrada para turistas nacionales y extranjeros para evitar la masificación sin recortar ingresos.
En África siguen la misma senda que en Latinoamérica, intentando promocionar sus atractivos para fomentar el arribo de turistas de todo el mundo.

