Gastronomía

Formagge, el emprendimiento argentino de quesos gourmet que rompe esquemas

Desde hace 10 años, Formagge rompe esquemas en el mercado. Este emprendimiento argentino produce quesos gourmet con un enfoque distinto al de otros, con el que buscan demostrar su amor y pasión por los quesos a quienes los consumen.

Pablo Falbo es quien está detrás de esta pequeña empresa de Beccar, que con los años se fue consolidando y hoy cuenta con producción en nueve plantas y emplea a unas 50 personas.

“Vinimos un poco a romper el esquema de las marcas más tradicionales del mercado, intentando darle un poco más de foco al consumidor y tratar de largar una línea de quesos que interpelen un poquito más a lo que entendemos que la gente tiene ganas de ver hoy, que es un muy buen queso, pero además una linda historia para contar”, contó a TURISMO12.

Tras una década, el emprendimiento fue creciendo y hoy cuentan con una amplia gama de productos. “Arrancamos con una línea de provoletas, la fuimos modernizando y relanzando como tres veces hasta la línea que tenemos hoy. Tenemos leche de cabra, leche de oveja, quesos duros, blando, semiduro, hacemos más de 30 quesos distintos”, explicó.

Para Falbo, su empresa forma parte de su familia: “Tengo tres hijos y Formage es el cuarto, digamos, el primero de todos los otros. Para los fundadores o para los dueños de las pymes es difícil describir la relación, pero es una conexión que es bien profunda. Estás permanentemente 24/7 atrás de todo lo que pasa, de lo que está por pasar, de lo que pasó. Y sobre todo obsesionado o preocupado por seguir creciendo, porque seamos cada vez mejores de lo que somos”.

Este año, Formagge fue uno de los tantos productores que estuvo presente en Caminos y Sabores, una de las ferias gastronómicas más importantes de la Argentina que se convirtió en una vidriera para las pequeñas y medianas empresas del país.

Con una larga trayectoria, Falbo deja un mensaje para aquellos que quieren emprender: “Que se animen, que es duro, la verdad que es difícil. A veces tiene un mejor marketing de lo que de verdad es, en el sentido de que emprender es espectacular y la gratificación cuando las cosas suceden son espectaculares, pero no quita que es un camino que es sacrificado, es tedioso, es de perseverancia, resiliencia. Hay que tener muchas ganas y determinación para que las cosas salgan adelante, pero que vale la pena cada minuto. Cuando tenés estas oportunidades de que la gente te reconozca, de que te pruebe los productos, de que les guste lo que de alguna manera pudiste pudiste soñar, es una sensación espectacular”.